sábado, 12 de julio de 2008

Empresario se ensaña contra Hany Kauam

En una entrevista exclusiva para El Mundo, Hany Kauam dice que es inhumana la forma como lo están tratando y no entiende la actitud de su ex manager.

Cualquier juez del país se daría cuenta de que las demandas que pesan en contra de Hany Kauam no tienen sustento, porque las pruebas presentadas por el empresario Alberto Kauam a la prensa, reflejan que el cantautor nunca firmó el contrato que lo ata hasta el 2011 a Cenit Records.

Además comenzó a darle una mesada a partir de octubre de 2007 (aunque llevaban casi dos años trabajando) y el supuesto carro, no pasó de ser una solicitud en papel, entre otras cosas.

Pero como a todas luces, el tribunal que lleva la causa, se debe haber dado cuenta de estos "detallitos", no queremos entrar en materia legal, sino en los daños que se le han ocasionado a Hany Kauam, quien nos abrió las puertas de su casa en exclusiva, para contarnos cómo se siente ante esta situación.

"Soy un ser humano
Lo encontramos con el rostro desmejorado y bastante deprimido. El apartamento donde vive es pequeño y en él solo hay una vieja computadora, una guitarra que reposa sobre el colchón en el que duerme en el piso, un equipo de sonido, un ventilador, un taburete, una silla de playa y una maleta. Como único adorno, en una de las paredes está colgado el Mara Internacional 2008, que ganó como Cantante Impacto del Año. "El único premio con el que me quedé, porque me lo entregaron hace dos semanas. Los demás adornan las oficinas de Cenit Records", la disquera de su ex manager, Alberto Kauam.

Nos cuenta que vive allí con su novia y su hermana, quienes lo acompañan debido a que tiene prohibición de salir de Caracas. ¿Qué daño puedo hacer?, se pregunta, mientras nos dice que quiere su libertad para trabajar y vivir de lo único que saber hacer, que es la música.

Mientras nos revela que teme una nueva medida que le impida hablar con los medios de comunicación, Hany reitera que todo lo que ha dicho ha sido la verdad, "no sé mentir, mucho menos actuar".

Frente a nosotros, en el equipo de sonido, varias cajas de medicamentos estaban apiladas. "Es que he tenido que ir varias veces al hospital, porque me han dado ataques de depresión y fuertes dolores en el pecho que me han hecho temer de un infarto", dice mientras sorbe un poco de café negro, a pleno mediodía, cuando en otros hogares suenan las ollas en las estufas y se cuela el olor a comida. Pero allí no. En casa de Hany hay calor humano y eso sí, varias llamadas de amigos, invitándolo a almorzar, "porque saben que estoy pelando y vivo de la caridad de gente que me apoya. Ahora me doy cuenta de que no era la fama, porque he hecho amigos a través de la música".

Perdón por decir la verdad
El próximo lunes 14 de julio, Hany tendrá que volver al tribunal que lleva la demanda por difamación. Una de las ocho que le introdujo su ex manager Alberto Kauam.

"Si no pido disculpas públicamente ante los medios de comunicación, la pena es ir preso por tres años", nos dice mientras reflexiona "¿Perdón por decir la verdad? No sé si la conciencia me lo va a permitir ¡No se qué es peor! si decir públicamente que ese señor es un angelito o ir preso y mantener mi dignidad".

Pero en medio de toda la situación, Hany agradece el apoyo que ha recibido de amigos y de gente que antes ni conocía. "El poco de abogados que dice Alberto que tengo, no los busqué, porque no tengo ni para pagarles, ellos mismos se ofrecieron.

Busca en mi Facebook y verás la cantidad de gente que ofrece ayudarme".

Prácticamente asido a una guitarra que le regalaron y en la que drena sus angustias y sigue componiendo, "aunque no puedo registrar mis canciones porque ese señor también me tiene una demanda por los derechos de autor", Hany se ajusta el pasamontañas que ahora usa para salir a la calle y pasar desapercibido.

Según la ley, el Derecho de Autor es irrenunciable ¿cómo es que Alberto Kauam lo demanda por eso? le preguntamos. "No entiendo su actitud. Él dice que todo lo mío le pertenece, incluyendo mis canciones y hasta mi nombre. Según mi cédula soy Hany Khawan, que fonéticamente es lo mismo. El fue quien quiso ponerme Kauam, como su apellido, por su propio ego".

Hany se confiesa culpable de un solo delito: querer cantar. "Nunca le reclamé nada. Sé que él invirtió, pero yo trabajé. Mi parte era el talento. Si hay algo que pagar por mi libertad, que sea un número razonable. El pide 5.000 millones de bolívares, más 10.000 dólares diarios ¡Una locura! Yo le produje mucho dinero y él cobró todo".

Callarlo hasta el 2011
Hany asegura estar dispuesto a trabajar haciendo hamburguesas, si es necesario, pero se pregunta "¿Hasta dónde llega la obsesión? Me está trancando la carrera. Si yo fuera un muchacho con dinero, no me hubiese importado seguir con él, porque hubiera tenido para pagar mi mercado, el apartamento. Pero muchas veces tuve hambre y esta gran estrella, como Alberto decía que yo era, no tenía dinero para comer. El año pasado no iba a presentarme en el Miss Venezuela, porque el día de la elección, no había comido. Tenía hambre, pero él decía que si no me presentaba, iba preso".

Por momentos, Hany callaba por temor a que sus palabras volvieran a ser utilizadas con el calificativo de difamación, pero luego proseguía, "quieren callarme.

Pero el tiempo de Dios es perfecto. Después de que todo esto pase, seguiré haciendo música y cantando, que es lo único que sé hacer desde que nací".

Confiado solamente en Dios y en que se haga justicia, el cantautor dejó en el aire varias interrogantes: ¿Cuánto le puede costar todo este proceso a ese señor? ¿Cuánto tiempo va a invertir en hacer daño? ¿Vamos a ver que más se le antoja?
Jueves 10 de julio de 2008
Blanca González/ El Mundo

Tomado de:
http://www.cadenaglobal.com/Noticias/default.asp?Not=182320

No hay comentarios:

ESTAS ESCUCHANDO...

Escribenos

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *